Podía sentir su respiración acelerarse y el deseo recorriendo todo su cuerpo, podía sentir sus ganas de tenerme y poseerme una vez más así entre sus brazos postrada en esa cama, ese era nuestro bunquer bajo las sabanas, donde nada más importaba sólo los majestuosos sonidos de nuestra pasión inundando la habitación.
Yo era feliz a su lado, podía ver el brillo en sus ojos al verme, esa sonrisa que derrumbaba todas mis barreras, era tan jodidamente guapo y era tan mio como yo tan suya; lo que nosotros teníamos era algo sumamente especial algo que no se encuentra en cualquier lugar, era una conexión más allá de lo normal y mejor aún era tan natural, eramos fuego y lujuria pero con un sutil toque de ternura y amor, eramos todo el numerito, no era sólo sexo, ese lo puedes tener con cualquiera pero lo nuestro era más que sólo esa conexión sexual, era el placer de convivir juntos, de poder platicar por horas sin jamás aburrirnos o quedarnos en medio de esos silencios incómodos, era el gusto de caminar por las calles tomados de las manos, era ese latir que emergía cada vez más fuerte en nuestros corazones, era felicidad total, y por más que lo pensaba no podía encontrar un contra a todo esto, como era eso posible, quizás era muy rápido para lograr encontrarlo y ahora no deseo realmente hallarlo .
Pasamos una eternidad tratando de encontrar ese alguien que nos brinde una total y absoluta felicidad, ese alguien con quien podamos ser absolutamente nosotros mismos, sin fingir sin pretender sin aparentar nada, sólo nosotros, transparentes, sin secretos, sin barreras ni prejuicios, sin dudas ni temores y aunque bien sabemos que nada es para siempre, tampoco debe de ser un impedimento para no sentir y disfrutar cada segundo, cada instante, cada beso, cada caricia, cada mirada y cada sonrisa, porque por temor nos perdemos de grandes momentos, de el poder ser los protagonistas de las mejores historias de amor jamás contadas, quedándonos con los eternos "y si hubiera", y yo te pregunto alguna vez te sentiste tan a gusto con alguien, tan feliz por el simple hecho de verle o escucharle, entonces que te detiene para continuar siendo feliz?... Quizás sea el temor a sufrir, pero sabes todo en la vida te hará sufrir de una u otra forma y aun que no sea eterno, porque no vivirlo porque a pagarlo, porque no disfrutarlo, sentirlo, gozarlo y después revivirlo con esos hermosos flashback que inundan nuestra mente y saber que por un segundo de tu vida todo eso fue real, tan real que sabes que sin dudarlo con todos sus pros y contras lo volverías a realizar repitiendolo una y otra vez.
Bienvenido a esto que llaman "amor"...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario