domingo, 16 de diciembre de 2018

Sin palabras

La vida es ese abrir y cerrar de ojos que se nos escapa de las manos en un segundo... 

sábado, 8 de diciembre de 2018

Sueños e ilusiones

Estaba atrapada en medio de sueños e ilusiones, encerrada en una selva de cemento y multitudes, aferrándome a cada uno de mis días, mientras las horas avanzaban tan rápido y yo aquí plasmada sintiendo que llegaba  a ningún lado, caminando sin rumbo alguno, los gritos de mi alma  desgarrando mi garganta, esperando ser escuchados en la desolación del caos...

Persiguiendo lo que un día fui y lo que quiero y esperaba ser, cargando maletas de sentimientos encontrados, las cadenas del pasado me hacían cada vez más lenta, las heridas cicatrizando lentamente, me aferraba a ser yo, sin saber realmente quien era, analizando y cuestionando cada uno de mis pasos, amaba estar viva y a la vez lo odiaba, los demonios susurrando al oído, trepando  y desgarrando mis entrañas, estaba atrapada entre sueños e ilusiones  de lo que un día fui y de lo que esperaba ser, pero quien era, sólo una más en el montón, tan genérica tan programada a fracasar o triunfar a base de golpes y caídas, a través de los años  sin una varita mágica o un pozo de los deseos que me ayudará a escalonar más rápido a donde deseaba y esperaba llegar, perdida en medio del caos de nuestra sociedad...  

La vida se va rápido y el tiempo no se detiene por nadie ni por nada era una guerra  entre los sueños e ilusiones, entre el corazón y la mente, entre la razón y la locura, entre ser  el hoy y ahora sin marcha atrás. 

lunes, 19 de noviembre de 2018

Adictos

Los días siguen pasando y sigo sin comprender tu forma obsesiva de querer saber si ya existe alguien más en mi vida y esa manera en la que decidiste partir,  un día me hablas y te trastornas si no te contesto y al otro me ignoras los mensajes y actúas tan indiferente...

Alguna vez te has sentido identificado con alguien así que fue parte de  tu vida, una de esas relaciones obsesivas que aun que terminen no te sueltan del todo, siguen ahí en las sombras, apareciendo sin aviso alguno, acechando a lo lejos, esperando el momento para reaparecer,  pero no buscan quedarse, no buscan componer el pasado e irónicamente llegan como si nada, como si las heridas no existieran, como si el hecho de que estén con alguien más no fuera importante pero no soportan la idea de que tú puedas estar con alguien más, te cuestionan, te indagan y se hacen las victimas, pero que pasa contigo, con tus sentimientos, con todo el tiempo que tardaste en sanar esa herida, en seguir adelante tratando de superar ese daño que dejo al marcharse así como si nada y ahora que  ya eres tú nuevamente y  nuevamente tu corazón se ha reconstruido  volviéndose más fuerte y menos ingenuo, así de la nada llega de las sombras como un huracán queriendo desbaratar todo a su paso  y después de su desastre marcharse así como si nada. 

Eramos adictos al pasado de cierta forma, a como me sentía cuando todo era perfecto antes de la tormenta, a esa sensación de dopamina que  invadía cada poro de mi ser quizás a  esa  idea de  estar enamorada, él a tener a alguien a su lado tan incondicional, pero eso no definía el presente, él se encontraba con alguien más a miles de kilómetros de aquí y yo ya lo había superado y en mi latir no iba su nombre; Cuántas veces nos volvemos adictos a las malas relaciones, cuántas veces esa obsesión la confundimos con amor, ese trastorno nos va marcando y nos va ocasionando heridas que a la larga se las ocasionamos a alguien más, por que  con el tiempo formamos una cadena, una ramificación de dolor,  ya no funcionamos igual nos  volvemos escépticos, incrédulos y un tanto insensibles lastimamos a quien nos ama y  amamos a quien nos ignora, nos envolvemos en esas relaciones superfluas de una noche por no querer una atadura, por pensar que así lograremos protegernos construyendo una barrera emocional pero al final seguimos siendo adictos a algo, quizás a los besos  y caricias de alguien más o simplemente a la soledad. 

Y al final cuántos fantasmas nos siguen asechando a lo lejos o quizás nosotros somos el fantasma de alguien más.

sábado, 29 de septiembre de 2018

29 Sep 2018

Que carajos!... 

Heme aquí  con un whisky en las rocas a punto de encender el que espero sea el  último de mis cigarros o al menos por mucho tiempo, pensando que diablos sucede en mi interior, tengo 35 años recién cumplidos y aun que mi vida no es una mierda por dentro me siento vacía, apagada o quizás un tanto  rota, estoy aquí tratando de escribir sobre la vida y la muerte, sobre como tenemos que pasar día con día en un trabajo de mierda  donde aun que seas bueno siempre existirá alguien que busque hacerte existencia de cuadritos sólo por ser tú, una vida donde la jodida rutina se a apoderado de cada segundo y sin darte cuenta como o cuando sólo paso, pienso en esos sueños que tenía de niña,  cuando fue la ultima vez  que reí a carcajadas, o ese ultimo beso apasionado que   explotaban las mariposas en mi estomago mi mente apagaba todo a su al rededor apegándose mi cuerpo a ese instante, buscando grabarlo en mi memoria en un por siempre. 

Carajos odio el whisky solo o tal vez no soy tan alcohólica para saber disfrutarlo, sólo Dios sabe cual es el último de mis días...

martes, 4 de septiembre de 2018

Heme aquí

Extrañaba tanto el poder estar por aquí expresando nuevamente todo mi sentir, se que me he apartado tanto de este pobre blog todo descuidado, pero a partir de hoy me daré a la tarea de retomarlo y con mayor fuerza. 

Quizás muchos de ustedes que me han leído  por tantos años y quizás  otros son nuevos por estos lares sean bienvenidos de nuevo ya que  dejen me decirles que traigo tanto por expresar, tanto que llevo cargando por tanto tiempo y es momento te expulsar de mi interior y plasmar nuevamente por este medio, estoy aquí, estoy de vuelta y esta vez será por un largo tiempo. 

Así que si están dispuestos a seguir acompañándome en este viaje sean Bienvenidos de nuevo 

Estoy aquí y esta vez es con todo... 

viernes, 24 de agosto de 2018

Toxity

Podía sentirlo dentro de mi, mientras sus manos  y sus labios recorrían todo mi cuerpo de una forma tan sutil, su piel era tan suave incluso podría jurar que más que la mía,  él tenía ese algo que excitaba todo mi ser, pasaban mil cosas por mi mente  mientras mi cuerpo se entregaba totalmente a sus deseos, mi respiración se aceleraba más y más mientras me encontraba postrada amarrada a esa cama, con los ojos vendados dejando que todos mis sentidos se aumentaran más y más,  todo parecía tan irreal, como si fuera uno más de mi sueños húmedos de los que despertaba antes de culminar en un majestuoso orgasmo pero esta vez no era un sueño, era real, estaba pasando, era tangible, tanto que podía sentirlo en cada centímetro de mi piel, mientras la habitación se inundaba de los más asombrosos sonidos producidos por el más rico placer que él le brindaba a todo mi ser...

No sé cuantas había soñado con este momento, no sé cuantas veces había tenido un mini orgasmo tan sólo con ver sus fotos o escuchar el tono de su voz, sabía desde el primer instante en el que sus ojos se postraron en mi, que me había perdido por completo en esta inmensa sensación de  deseo, lo anhelaba  y deseaba  como jamás había deseado algo en la vida, era como cuando ves un dulce en un mostrador y se hace agua en tu boca el poder tenerlo y saborearlo por completo, tal cual me paso, podía sentir toda esa humedad recorriendo mi entrepierna, mientras me envolvía sujetando tan fuerte mis caderas, lamiento mis senos y besando mis labios, me sentía una diosa entregándome por completo, dejando de lado los complejos, tan sólo era el hoy y ahora, nada más importaba, esta vez no me iba a quedar con las ganas, no iba a reprimir mis deseos, me sentía tan sagaz, tan plena, tan  viva, tanto que ya había perdido la noción del tiempo y la cuenta  de los orgasmos que había producido con tanto afán y  esa vibración de felicidad que se producía en mi interior, generando una explosión de endorfinas generando así una sobredosis recorriendo cada poro de mi piel desde la punta de los pies hasta  cada folículo de mi cabeza,. 

Fuck!!... 



martes, 31 de julio de 2018

A que costo

Quienes somos a fin de cuentas en la vida, quienes buscamos ser en este trayecto, de nacer crecer y morir, nadie nos dice que es fácil conseguir lo que buscamos encontrar, realmente que nos genera la felicidad o esa estabilidad emocional, acaso es el dinero, acaso es obtener una casa, un coche o un empleo sustentable para lograr esa comodidad material, acaso es encontrar el amor y establecer una familia lo que nos puede generar cierta felicidad, pero y si estamos equivocados en todo, si acaso fuimos programados a buscar la felicidad a través  de las ideas erróneas, por que al final de nuestro trayecto que nos llevamos, con que nos quedamos, nos sujetamos a encadenar nuestra existencia a una rutina, basada en el trabajo, en los compromisos y reuniones sociales, dormir y volver a comenzar al día siguiente y así día con día, a fin de cuentas esclavos del consumismo, pero que pasa cuando no logramos esa estabilidad laboral que nos genera la estabilidad económica, acaso nuestros sueños se acaban o nuestra calidad de vida  disminuye y el estrés  se vuelve una rutina más de nuestro día a día. 

Que fácil es decir "No importa, ya vendrá algo mejor", pero y si no es así, que fácil es dar una palmada en la espalda y pensar que con eso ya  solucionamos los problemas de los demás, alguna vez has pensado si algún día llegarás a terminar en la calle desamparado como todas esas personas que viven  sin un techo o sin la seguridad de saber si mañana o pasado comerán algo, ignorados por todos esos que pasan a su lado fingiendo que no existen despreciandolos como si no fueran seres humanos o seres vivos, por que  lamentablemente  los marginamos sin darles una oportunidad de generar una vida digna como a todos los demás. 

Y a fin de cuentas quienes somos en la vida, sólo un granito más de la existencia de la humanidad en este plano, en este mundo, un simple abrir y cerrar de ojos en el trayecto de tiempo; por que sin importar el estatus social, el color de nuestra piel, nuestra nacionalidad, creencia espiritual o dialecto todos buscamos un fin común, ser sustentables, ser felices pero a que costo lograremos encontrar esa felicidad, cuanto estrés, cuantos golpes, cuantas  caídas, cuantas lagrimas derramadas, cuanta carga emocional tendremos que soportar  para  al final sentirnos realizados o simplemente completos y decir que  al final todo el esfuerzo o simplemente el viaje  valió  la pena.