domingo, 2 de febrero de 2020

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Existen personas con almas tan hermosas y sin embargo tan rotas...

Heme aquí redactandote un capitulo más de la triste historia de mi vida, esa que ya no sé que posible desenlace pueda tener y tantas veces me he preguntado si acaso en mi vida anterior fui tan "hija de puta" que en está me esta tocando pagar todos y cada uno de esos actos o simplemente la vida  disfruta  ilusionandome  y  después hacerme mierda. 

Odiaba este mar de pensamientos que  inundaban mi mente, ese punto en  el cual debía volver a comenzar  y no sabía bien  que camino  tomar, simplemente una vez más todo se junto de golpe, el volver a encontrar  esa estabilidad económica para seguir subsistiendo en este mundo tan comercial; el acto de tener de vuelta su presencia  en  mi vida que me llego de golpe y sigo cuestionándome el  porqué accedí a verlo, quizás necesitaba ahogar estos pensamientos, necesitaba calor, necesitaba el confort de esas caricias o tal vez intentar  llenar ese vacío existencial del momento, pero de que sirve  caer una vez más en este  juego, ese  en el que no existen ganadores, sólo corazones vacíos engañándose con esta triste realidad una vez más.

2am en una noche fría y me encontraba en un Uber rumbo sin saber cuales serían las primeras palabras que saldrían de mi boca o de la suya al tenernos después de todo lo que había pasado posteriormente una vez más de frente,  por que después de todo ese caos que se desato al final quien diría que esto estaba pasando,  quería preguntarle tanto, quería confrontarlo y por fin tener todas esas respuestas, pero a estás alturas  valía la pena saber la verdad, cambiaría algo y simplemente omití todo  y me deje llevar por el instante. 
No creí la posibilidad de  volver a estar en su cama ni volver a sentir sus besos ni sus caricias en mi piel y todo fue tan diferente, ya no había ese mismo calor, simplemente ya no había nada, ya no había  amor, eramos 2 cuerpos tan extraños,  sus caricias se sentían tan  vacías y faltas de sentimiento, faltas de ternura, de esa sensación de querer quedarte por siempre, todo fue tan mecánico, tan simple y vació y por un momento paso por mi mente esos recuerdos de esas noches a su lado, esas eternas platicas abrazados, el despertar entre sus brazos, algo que ya no era ni jamás volvería a ser  y no logré sentir absolutamente nada, 

Y debo confesarte que en ese lapso de duelo después de que todo se desmorono en mi interior y estábamos tan  distanciados y yo tan decidida a comenzar un periodo de celibato, ya que  me sentía tan inapetente como si algo se hubiera congelado o apagado en  mi interior y no lograba sentir atracción hacía nadie a mi alrededor e irónicamente  simplemente   alguien más llego sin pedirlo y sin buscarlo y la química fue tan mágica, ese alguien que me hizo recobrar toda mi confianza y   encendió tanto en mi interior  haciéndome sentir tan deseada,  toco mi cuerpo con ganas, con deseo y lujuria,  y los besos y caricias no se sentían vacías ni mecánicas, ese alguien que  decidió aceptar mis reglas y términos dentro de este juego en el que las normas  las determinaba yo, ese alguien con el que no existía una formalidad de por medio y sin embargo existía esa confianza de por medio y fue ahí donde pude reconocer que no merezco nuevamente tus migajas. 

Me encontraba aquí entregándome una vez más a ti pensando porque carajos  no eras él y eran sus besos y sus caricias las que quería plasmadas en mi cuerpo, eran sus manos las que anhelaba recorrieran mi cuerpo, era su boca la que quería besar, era su  rostro el que deseaba ver, sentirlo a él dentro de mí y fundirme en esa pasión desenfrenada y jodidamente tan rica que contigo nunca existió, quería callar y apagar ese estrés que me azotaba al momento pretendiendo  que todo mi cuerpo lograría   estremecerse  quizás con un orgasmo, algo que no paso y lo que sentía  no se comparaba con la forma en la que él lograba estremecer todo mi ser  deliciosamente no con uno si no  con los miles de orgasmos que   electrizaban todo mi cuerpo  recorriendo  cada centímetro de mi piel, sabía  que puntos tocar que siempre me hacía llegar a tan majestuoso placer, dejándome tan extasiada, tan  húmeda y deseosa por sentirlo una vez más y por un momento paso mi mente  esa frase "porqué carajos no lo manosee más la última vez que lo vi"... 

Carajos!! porque   simplemente  nos quedamos con tanto en nuestro interior, con tantas cosas que queremos y deseamos hacer, pensando que existirá una vez más,  sin percatarnos que esa puede ser tal vez  la última, porque no vivimos el hoy ahora sin pensar en un posible mañana, porque nos reprimimos y callamos tanto, quizás por temor o simplemente mantenemos esa esperanza de que todo pueda volver a fluir como en algún momento fue y cuando no es así, que hacemos con todas esas ganas, con esa lujuria desenfrenada simplemente con todo este sentir que nos carcome en las madrugadas y no volver a equivocarnos queriendo sustituirlo  con alguien más.


Y al final sólo queda ese vacío en el interior y mi cuerpo se sintió mal porque simplemente no eras él.