Todos tenemos ese instante en el que quisiéramos que el tiempo se detuviera por completo, pero lamentablemente absolutamente nada es eterno y el tiempo sigue su curso...
Ahí me encontraba yo acostada a su lado una vez más sintiendo sus brazos rodeando mi cuerpo y los miles de besos en la frente y en el hombro,mientras me preguntaba si acaso su subconsciente lo traicionaba por completo estando entre dormido y despierto, buscaba una respuesta lógica para lo que estaba sucediendo y dejar de acelerar mi corazón una vez más a lo pendejo; Diablos que estaba pasando?... no podía permitir ilusionarme una vez más, no podía caer en ese juego otra vez, se supone que en esta ocasión seguiría religiosamente mis reglas y no involucraría el corazón logrando así no perder la razón, pero en el fondo sabía que sólo me engañaba justificando cada instante a su lado.
Estudios dicen que si logras pasar de la etapa de "luna de miel" que es después de los primeros 4 meses y aún te sigue latiendo el corazón por esa persona entonces deja de ser algo temporal pasando a ese sentimiento llamado "amor", pero que es realmente el amor, se podría decir que todo es realmente tan fácil pero a nosotros nos gusta complicarlo con todas las inseguridades que en su momento invaden nuestra mente, generando esas dudas en el interior, quizás sólo tenemos que dejar de estresarnos y sólo vivir el momento, de lo contrarío se genera ese remordimiento y la duda del "que hubiera pasado" insisto que fácil es decirlo y más cuando un fragmento de tu ser te grita a todo pulmón "corre... márchate lo más lejos posible, aún estas a tiempo" ´pero como apartarte o huir de ese lugar que te genera tanta paz, de esos brazos que al envolver tu cuerpo todo a tu alrededor desaparece, no hay más ruido, no hay más estrés, no hay dudas, simplemente no hay dolor, no existe nada al rededor, el mundo puede caerse en mil pedazos y arder por completo y aún así sentir tanta paz en todo tu ser.
Y al final no se trataba de lo que él pudiera llegar a sentir si no de como te sentías tú en ese momento, del porque regresabas todo el tiempo y sólo quedarán esos fantasmas de lo que un día fue y que quizás jamás volverá a ser.