Quise ponerte un lugar que no te correspondía, quise que está vez todo fuera diferente sin percatarme desde el principio que nunca fue así, todo estuvo predestinado a fallar desde el comienzo, desde que ingenuamente me deje llevar por mis sentimientos.
Dolía y mucho... dolía haber confiado, dolía haberte contado tanto, dolía haberme ilusionado, dolía estar ahí y a la vez percatarme que nunca quisiste realmente que estuviera ahí, dolía estar tan equivocada, dolía haber abierto el corazón de par en par y que eso no fuera suficiente, por qué unos días parecía que sí, pero muchos otros simplemente no, dolía no entender por qué mis inseguridades se volvieron a detonar, me costó mucho reconocer en que estuve mal y aceptar que no todo fue mi culpa, solo en su momento me deje llevar por un sentimiento que nunca pedí que naciera en mí, solo pasó y no puedes culparme por eso, soy humana y a veces eso pasa.
Me costó ver mis errores, me costó postrarme frente a ti día con día y ver la enorme indiferencia que me tenías, me costó apagar cada latido, cada sentimiento, cada recuerdo, me costó dejar de torturar mi mente analizando cada detalle una y otra vez, me costó quedarme callada, me costó guardarme las lágrimas, me costó admitir que también dije e hice cosas que te hirieron y no justifico mis acciones, pero las palabras salieron desde mi herida.
Esa herida que con tu indiferencia creaste, esa herida que con tus palabras sembraste, esa herida que con tu arrogancia y orgullo se quedó abierta, dejando salir así todo mi coraje, toda esa tristeza, toda esa desilución, toda esa mierda que al final se desbordó, llevando al carajo tanto y todo en cuestión de segundos.
Y hoy puedo decir que aprendí de mi error, que no puedo volver el tiempo para remediar nada contigo, lo que pasó, paso y nada lo cambiará y que lo que un día fué, jamás volvera a ser, pero al menos sé que con alguien más no volverá a pasar, porque así son las lecciones de vida, a veces te toca aprenderlas a las buenas y otras a las malas y cuando es a las malas, no hay nada que puedas hacer para solucionarlas, solo no debes olvidarlas, para así jamás volver a realizarlas.