Que carajos!...
Heme aquí con un whisky en las rocas a punto de encender el que espero sea el último de mis cigarros o al menos por mucho tiempo, pensando que diablos sucede en mi interior, tengo 35 años recién cumplidos y aun que mi vida no es una mierda por dentro me siento vacía, apagada o quizás un tanto rota, estoy aquí tratando de escribir sobre la vida y la muerte, sobre como tenemos que pasar día con día en un trabajo de mierda donde aun que seas bueno siempre existirá alguien que busque hacerte existencia de cuadritos sólo por ser tú, una vida donde la jodida rutina se a apoderado de cada segundo y sin darte cuenta como o cuando sólo paso, pienso en esos sueños que tenía de niña, cuando fue la ultima vez que reí a carcajadas, o ese ultimo beso apasionado que explotaban las mariposas en mi estomago mi mente apagaba todo a su al rededor apegándose mi cuerpo a ese instante, buscando grabarlo en mi memoria en un por siempre.
Carajos odio el whisky solo o tal vez no soy tan alcohólica para saber disfrutarlo, sólo Dios sabe cual es el último de mis días...