Han sido tantas cosas en tan poco tiempo, sigo procesando tanto y tratando de no sobre pensar todo, hay días en los que extraño tanto platicar con ella, extraño llegar a casa y contarle mi día o algo interesante que vi o escuche, extraño su comida, extraño escuchar su voz, extraño sentarme a su lado y ver juntas alguna serie o alguna pelicula, simplemente extraño su presencia y no sé a veces como lidiar con eso.
Sigo buscando encontrar el equilibrio ante muchas emociones que en ocasiones me dan de golpe, así como esos días en los que sigo lidiando con los golpes de ansiedad y no es nada fácil, me siento mal cuando no logro controlarlos y simplemente sale todo el vomito verbal arruinando el progreso que veníamos generando, pero cómo puedo lidiar con todo eso de otra manera sin que sea contra producente, cómo puedo liberarme de las ataduras del pasado que no siempre me dejan avanzar o simplemente me tiran de golpe retrocediendo nuevamente y teniendo que volver a empezar tratando de limpiar todo el caos que dejo esa explosión emocional la cual no supe dominar.
Todos hablan del hecho de buscar generar un crecimiento, de que debes seguir siempre hacia delante, pero pocos hablan de lo difícil que resulta no recaer en los viejos patrones y en los viejos hábitos, de como durante tu proceso tendrás miles de recaídas y en algunas te costará mucho levantarte y volver a empezar porque sentirás que ya no tienes ganas ni fuerzas para volver a hacerlo o dudarás si acaso vale la pena seguir intentándolo, si acaso tiene sentido, pero créeme lo tendrá.
Hoy quiero perdonar todas tus faltas de respeto, quiero perdonar toda tu arrogancia, todos tus silencios ignorando así mi presencia, quiero perdonar todas las veces que te conté como me sentía, te conté mi dolor y en lugar de escuchar mis palabras sólo las minimizaste al máximo, quiero perdonar tu egoísmo, todos los actos de manipulación, quiero perdonar tu ausencia cuando más te necesitaba cerca, quiero perdonar, aceptar y soltar todo lo que fue y ya no es y todo lo que paso que no volverá a regresar jamás, y todo lo que ya no quiero ni deseo volver a sentir o pensar.
Voy a matar mi orgullo y dejar de lado mi ego y reconocer que no funciono y sin importar qué, jamás funcionará y quizás no fue totalmente culpa de ninguno de los dos, sólo es reconocer que la expectativa fue muy grande y no puedo seguir construyendo castillos en el cielo en donde ni nubes hay y aunque lamentablemente nos vamos a seguir viendo y eso hace más difícil todo este proceso, simplemente voy a respirar una, dos, tres, cuatro, cinco o las veces que sean necesarias y así sin más, cerrar la puerta, cada día hasta que los días se conviertan en semanas y las semanas en meses y el tiempo siga pasando hasta que los meses se conviertan en años y todo, absolutamente todo quede así en el total olvido.