Era una mañana fría podía contemplar los copos de nieve cayendo entre los arboles, tomaba su taza de café como todos los días mientras su madre preparaba el desayuno, ese aroma a tocino y hot cakes que solo ella podía conseguir, la miraba atentamente tratando de adivinar la receta secreta ( canela ) le venia a la mente que quizás esa era la diferencia; como cada mañana tomaron su desayuno las dos sentadas prácticamente en silencio quizás no había mucho que compartir o era el apego a la rutina básica de cada día que ninguna de las dos estaba dispuesta a intentar cambiar, se alistaba mientras a lo lejos escuchaba de fondo la música de Frank Sinatra que solo a su madre se le ocurría poner realmente le causaba cierta gracia no podía imaginar que antes hubiera sido toda una mujer de mundo viajando por tantos lugares teniendo una vida llena de aventuras, aunque no le contaba todas sus historias con salto y seña de hecho rara vez recordaba algo con gracia y hacia referencia a aquellos tiempos, pero ella podía saberlo por todas las fotos plasmadas en los álbumes de antaño apilados en el librero junto a los discos de vinilo que eran plenas reliquias.
Salio como siempre con prisa, afuera ya la esperaba Claudia para irse juntas a la escuela se despidió de su madre sin tanto afecto un simple adiós, de haber sabido que esa seria la ultima vez que la vería hubiera cambiado la rutina de esa mañana y hablado hasta por los codos, le hubiera dicho cuanto la quería, abrazado y la forma en que apreciaba todos los detalles como la música, el decorado de las paredes, los libros ese saborcito a mundo que solo ella sabia brindarle...
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