Ella tenía tanto deseo por él, no fue amor a primera vista, pero él era cautivador con sus palabras, el sonido de su voz la envolvía cada vez más, desencadenando esas ganas de poseerlo y de ser suya, lo que ella sentía era más que una descarga de energía recorriendo toda su piel, era esa lujuria desenfrenada que solo él podía provocarle, misterioso, cauteloso y suculento manjar, tenía que tenerlo sin importar que ella fuera al final solo una más de su lista...
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