Despertó en medio de esa sucia habitación se sentía mareada y atontada tenia aun residuos del formol que él había ocupado, el olor a cigarro y alcohol barato la asqueaba, le dolían las manos podía sentir aun la soga que rodeaba sus brazos y piernas toda áspera apretada cortandole la circulación, aunque no solo le dolían las manos si no todo su cuerpo su frágil y joven cuerpo no podía creer que alguien se hubiera atrevido a hacerle eso ultrajada a más no poder, comenzó a llorar al notar su presencia aun en la habitación parado junto a la ventana, esa ventana que era su único contacto con el exterior ese mundo donde alguna vez habito.
Camino hacia la cama se paro y comenzó a contemplarla, prendió un cigarro mientras la miraba cautelosamente callado, acerco su mano a sus piernas dándoles un leve roce, ella lloro aun más fuerte al sentir su asquerosa mano tocándola de arriba abajo, recorriendo su vientre pasándola por sus senos introduciendola dentro de ella más y más profundamente,el miedo la invadía y él podía notarlo ya que temblaba y sollozaba, deseaba desesperadamente con tantas fuerzas no estar ahí que fuera todo un mal sueño, una pesadilla, si de seguro era eso se repetía una y otra vez, cerraba sus ojos y los apretaba tan duro esperando abrirlos y por fin despertar de esa agonía, pero su realidad no era otra mas que esa.
Acercaba el cigarro a su vientre tanto que ella podía sentir el calor que emanaba,suplicaba se detuviera pero él no la escuchaba al contrario lo hacia cada vez mas cerca al grado que por momentos ella gritaba cuando hacia total contacto con su piel, realmente le dolía mucho; se preguntaba porque le había pasado eso, porque a ella, dicen que las cosas malas les pasaban solo a las personas malas,entre su dolor y angustia sentía rabia como la vida podía permitir que ella una chica tan tranquila, una chica tan joven que aun no conocía casi nada de la vida que tenia muchos sueños y anhelos por delante terminara de esa forma en esa habitación, sin jamas haber amado, sin jamas haber tenido todo lo que una chica sueña a esa edad, su baile de graduación,su primer noviazgo, ese beso que le robaría el aliento, viajar y conocer el mundo como su madre había hecho, donde quedaban todos esos sueños?, morían junto con ella esa noche en ese asqueroso lugar;
Podía sentir todo en cada poro de su piel, como la penetraba, como la tocaba, las lagrimas corrían por sus mejillas, le dolía tanto, trataba de pensar en otra cosa escapar de ese sentimiento atroz que la envolvía lentamente , canela recuerda canela, los hot cakes de mamá, la música de Frank Sinatra, se repetía en su mente una y otra vez aferrándose a esos recuerdos queriendo abandonar su cuerpo, pero por mas que lo intentara aun seguía sintiéndolo dentro de ella como un animal, sin delicadeza alguna.
Podía sentir todo en cada poro de su piel, como la penetraba, como la tocaba, las lagrimas corrían por sus mejillas, le dolía tanto, trataba de pensar en otra cosa escapar de ese sentimiento atroz que la envolvía lentamente , canela recuerda canela, los hot cakes de mamá, la música de Frank Sinatra, se repetía en su mente una y otra vez aferrándose a esos recuerdos queriendo abandonar su cuerpo, pero por mas que lo intentara aun seguía sintiéndolo dentro de ella como un animal, sin delicadeza alguna.
Horas y segundos que parecían toda una eternidad, ella sabía que nadie escucharía sus ultimas palabras, nadie volvería a verla, su minutos estaban contados, él cortaba su piel con una navaja, pequeñas pero profundas marcas, que tan demente y mal de la cabeza estaba ese tipo?, no se conformaba con todo el dolor que ya le había provocado?, porque la había escogido a ella, acaso ya la vigilaba o simplemente se atravesó por casualidad en su camino, mil preguntas sin respuestas, ya no tenia tiempo, su cuerpo adolorido y sin fuerzas la comenzaba a abandonar, él tomo la soga colocándola en su cuello, ya la había disfrutado, la había gozado estaba extasiado pero era hora de terminar su trabajo, sentía la soga áspera cortándole la respiración asfixiándola,como se enrollaba una y otra vez en su cuello, esos segundos de vida que le quedaban, pasaba todo por su mente, el olor del perfume de su madre, las primeras velas que soplo en el pastel de cumpleaños, las fotos de los álbumes de la sala y en ese instante en esa habitación había terminado su corta vida, él la envolvió en la sabana cargándola por la puerta colocándola en la batea arranco su camioneta dirigiéndose a las afueras y en medio de ese bosque desolado la coloco bajo un montón de hojas ya muertas de esos arboles que eran sus únicos testigos la única compañía de su cuerpo frió desnudo e inerte abandonado en medio de la nada.
Y ahí entre las hojas de otoño yacían sus sueños, anhelos y esperanzas sabiendo que quizás jamas encontrarían su cuerpo y no existirá justicia alguna...
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