Todos tenemos nuestros demonios, esos que viven en nuestro interior atormentando nuestras mentes y carcomiendo nuestras almas, esos que nos quitan el sueño y a veces hasta el apetito y las ganas de seguir vivo, yo conocía perfectamente a los míos pero tan tonta no había aprendido aún a dominarlos y sin darme cuenta en que momento y como simplemente me envolvían una y otra vez en medio de pensamientos atroces y sueños terribles, porqué no podía enfrentarme a ellos, por que dejaba que me dominaran acaso me gustaba ser sumisa o peor aún tan masoquista como si en el fondo todo esto causara cierto grado de gozo o placer, pero realmente no era así, me desmoronaba lentamente, odiaba cuando me encontraba en estos lapsos simplemente entraba en un colapso mental tan grande que no quería saber nada de nadie ni de nada, odiaba desquitarme con todos e ignorarlos pero era feliz sumergiéndome en mi burbuja y no era que me hiciera la victima simplemente perdía las ganas de todo y todos, malditos demonios que saben bailar tan seductoramente para atraer mi atención.
A veces me sentía dentro de una escena de una película Gore "sangre y viseras por doquier" y mi cuerpo a mitad de la habitación suplicando inerte por un poco de vida, pero nadie pasaba ni nadie llegaba y yo continuaba ahí desangrándome y preguntándome como carajos llegue a ese momento una vez más, dime alguna vez has sentido un desgarre muscular? ahora imagínate que ese desgarre surge donde más te puede llegar a doler "En el corazón" y donde no existe ningún medicamento que pueda componerlo, sólo el jodido tiempo puede hacerlo; Odiaba mis demonios que me hablaban despacito al oído, susurrándome cuanta pendejada podían al igual que distorsionaban mi imagen ante el espejo torturándome, haciéndome sentir culpable cada vez que comía, llegaba al grado de querer escupir la comida tan sólo quería saborearla y quitar esa ansiedad de mi sistema más no digerirla, lo pensaba más nunca lo hacía, en el fondo sabía que necesitaba paz, que necesitaba recuperar mi vida dejar de ser su esclava y volverme más fuerte que antes, que fácil era decirlo lo complicado era lograrlo, odiaba no tener esa estabilidad y que la gente dijera " te comprendo",claro que no, yo sabía que no entendían un carajo de lo que sucedía dentro de mi simplemente porque no eran yo, así de simple, no era culpa de ellos y tampoco mía y no era que no me supiera amar como muchos podían opinar simplemente esos canijos demonios a veces se volvían más fuertes que yo y claro yo entre miles de dietas y ejercicio mi osamenta se encontraba tan débil como para tener las ganas de luchar contra ellos y así sin más se adueñaban de mi frágil cansado y defectuoso cuerpo el cual intentaba simplemente sobrevivir un día más.
Es curioso como la vida se puede tornar gris o tornasol todo depende de la forma en que decidas verla, se que saldré de este vaso de agua en el que siento que me estoy ahogando,simplemente comenzare a reconstruir esa pared que en algún momento alguien derrumbo dejándome totalmente desprotegida y a la merced de los carroñeros que sin invitación alguna han venido a devorar mi cuerpo.
Dicen que todos tenemos nuestras fortalezas así como nuestras debilidades y todo depende de que lado de la vara decidimos sujetarnos con mayor fuerza y llego la hora de decidir de que lado de la vara decido permanecer...
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