Cuántas veces nos hemos cuestionado el porqué nos fijamos o enamoramos de personas que no nos corresponden igual, por qué damos tanto por ellos esperanzados e ilusionados de esa tonta idea de que algún día pueda realmente pasar, pero en cambio sólo somos su pasatiempo o sus 5 minutos de calentura, siendo sinceros, pasa por que se los permitimos, permitimos que hagan con nosotros lo que deseen y quieran, cegados por eso que llaman amor, tontamente los ponemos en un pedestal, omitimos sus fallas, sus errores, sus actos tan faltos de amor, hasta que llega ese momento en el que por fin se te cae la venda de los ojos y comienzas a visualizarlos tal cual son, comienzas a notar todos y cada uno de sus defectos y quizás antes podrías creerles hasta la más mínima palabra pero ahora dudas de todas y cada una de ellas.
Pase días, semanas y hasta meses añorando ese momento en el que por un instante te enamorarás de mí, quizás no en la misma magnitud que yo lo estaba de ti, pero al menos una parte, que me tratarás de la misma forma y tus ojos se iluminarán al verme, pero simplemente no paso, muchas veces llegue a pensar que para ti nunca fui tan buena o nunca fui suficiente y me preguntaba el por qué, me cuestione miles de noches todas las cosas que dije e hice mal, me pregunte infinitamente si no me hubiera atrevido a dar ese primer paso, acaso tú lo hubieras hecho?, pero son cosas que no tienen respuesta ni vale la pena seguir cuestionándolas, debo reconocer que todavía hace unos días me aferraba a seguir conservando tu presencia en mi vida de una forma diferente a la de los demás, pero era inevitable ver todos los posties en tu escritorio con notas melosas y no cuestionarme "por que ella sí y yo no" o creer en tus palabras cuando decías que no salías con nadie o no tenías nada especial, pero cómo puedes creerle a alguien que anteriormente ya te mintió y omitió cosas, no es fácil a veces aplicar un simple borrón y cuenta nueva así sin más.
Pero sabes, después de semanas y meses añorando tanto algo, una mañana simplemente ya no logré recordar fechas, palabras y momentos que pasaron entre nosotros y fue ahí cuando por fin descubrí que ya no te veía igual, que por fin podía sentirme tan indiferente ante todo ese amor que alguna vez sentí por ti, simplemente la burbuja se reventó y todo volvió a la normalidad, simplemente pasaste a ser uno más.
Y sin embargo a pesar de tantas cosas que pasaron no te guardo rencor, al contrario te agradezco por todo lo que no paso, es aquí en este momento donde por fin vendrá la paz y volverán a ser días tranquilos, sin rencores, sin seguir creando castillos en el cielo, sin dolor ni remordimientos y pasamos a ser así sólo dos adultos que ocasionalmente se darán los buenos días y cruzarán sus caminos 5 minutos al día, convirtiéndose nuevamente en completos extraños.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario