Qué difícil es lograr explicar cómo me siento realmente en este momento, si considero que por dentro cargo con una bomba de tiempo, que a pocas horas podría detonarse generando así un caos total en mí.
Siempre decimos que todo saldrá bien o al menos eso esperamos, pero qué pasa cuando no es así y debemos salir a realizar nuestro "día a día" portando una careta de esas clásicas del "No pasa nada, estoy bien" Joder!... Pero que difícil a veces es buscar el querer disimularlo, el sentir ese nudo en la garganta y que pasen mil pensamientos de posibles reales o falsos escenarios, luego respiras unas dos o tres veces resignandote a la idea de que "No todo puede ser tan malo" solo debes cambiar o modificar viejas rutinas y patrones los cuales no han sido tan buenos o sanos que digamos, que a fin de cuentas no debes adelantarte a los hechos y casi todo tiene una solución.
Resulta complicado cuando son temas que no puedes tocar tan fácilmente, que muchas veces optas por callarlos por que no pretendes preocupar o incomodar a los demás, debido a que muchos no saben cómo reaccionar en situaciones así y odiaba esa "palmadita en la espalda" que algunos te suelen dar en los momentos de adversidad, yo solo quiero y deseo alguien que se siente a mi lado, que me abrace y nos quedemos así un buen rato y de esa manera calme mi mente, logrando drenar mi estrés y mi ansiedad, alguien que no me vea con tristeza, pero tampoco con tanta indiferencia.
La mente es embustera y traicionera y la mía me busca sabotear en este momento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario