miércoles, 30 de septiembre de 2020

Aquí estoy

 En que momento perdí el rumbo y quedé en medio de la nada atorada en este eterno limbo del cual es tan difícil lograr salir, he llorado más en estos 9 meses que el resto de mi vida, la vida me ha pateado tan duro que por momentos esas ideas suicidas se hicieron otra vez compañeras de mis días, sentía que me habían arrebatado todo, que de nada servía tratar de tener ética o mostrar lealtad,  que al parecer tener demasiado corazón era dañino para vivir en este mundo, el cual se encuentra sumergido en medio del egoísmo, del odio y el individualismo;  por momentos tenía pequeños rayos de luz, pequeños ángeles que me brindaban guía en este camino de oscuridad y penumbras; los días pasaban demasiado lento o exageradamente rápido sin llevarme a ningún lado, alguna vez has sentido que tienes que fingir ser otra persona o simplemente ponerte una careta, como si estuvieras representando el papel más importante de tu vida buscando aparentar ante los demás que todo estaba bien, así me sentía cada vez que lograba salir de mi cama y caminar por el departamento o cuando debía salir a la calle por cualquier motivo y al regresar me volvía a sumergir en ese inmenso pesar que carcomia mi alma segundo a segundo.

Podían pasar los días y las noches sin lograr dormir, todo se tornaba desesperante, el no lograr apagar los pensamientos y sobre analizar todo, cada paso, cada triunfo y cada error y el porqué me encontraba viviendo esa situación que parecía no tener fin, había momentos en los que sentía la necesidad de hablarlo hasta quedar sin palabras, logrando así drenarlo todo, pero era complicado, como decirle a alguien "Hey Dude, espero no interrumpirte solo aquí pensando que no vale la pena seguir viviendo, que por dentro me muero de miedo por no saber que posible futuro puedo seguir teniendo y dime, tú cómo estás?"  Nada fácil, cierto? Y después de eso como actúas normal sin que te tachen de loco o de exagerado, había días en los que me aislaba de todos  y de todo, a veces lograba dormir por horas, solo así podía apagar mi mente al menos por un rato, pero al despertar sabía que todo volvía a ser igual, días sin dormir, esa ansiedad latente en mi interior, no era un sueño, está era mi realidad,podía pasar días llorando, pensando en mil y un cosas, cuestionandome mil otras pero en el fondo sabía que salir de este bache  al final solo dependía de mí y debía aferrarme a ese pequeño hilo de esperanza que aún seguía vivo en alguna parte de mi ser.

Así que aquí estoy, aún sin saber cómo será mi futuro,  buscando que se sigan acomodando las piezas, buscando salir adelante y aferrarme con uñas y dientes por lograr recuperar mi vida, la cual  de golpe este 2020 simplemente me arrebato, con gente nueva y otra que se quedó muy atrás en mi camino, aprendiendo a soltar toda esta carga emocional que no me permite avanzar, dispuesta por levantarme y seguir luchando con la cabeza en alto.

No imagino mi vida dentro de 5 años, es más ni siquiera  sé si existe la posibilidad de que siga teniendo vida dentro de todo ese lapso, pero algo que sí se, es que si antes no  busque abrazar los brazos de la muerte por decisión propia, entregándome así al eterno olvido en esté momento tampoco lo haré, porque insisto vida "AQUÍ ESTOY"... 

2 comentarios:

  1. Es curioso cuando miramos a la muerte de frente y nos dice levántate y ve, aun no te toca, haz lo que quieras. Algunos sufrimos por llorar y nos hacemos fuertes, hay veces que es aún peor y ni en el cobijo de la soledad podemos llorar, es desesperante pero que mejor forma de sacar ese miedo, esa inconformidad, esa rabia ante un mundo desagradable y la impotencia de no hacer lo suficiente para cambiarlo como nos gustaria. La sinceridad, la libre expresión es una pieza en peligro de extinción, lindo relato lindo en verdad, hasta pudiera decir que me devuelve un poco de fe en la humanidad, a seguir andando 🚶

    ResponderBorrar
  2. Es curioso cuando miramos a la muerte de frente y nos dice levántate y ve, aun no te toca, haz lo que quieras. Algunos sufrimos por llorar y nos hacemos fuertes, hay veces que es aún peor y ni en el cobijo de la soledad podemos llorar, es desesperante pero que mejor forma de sacar ese miedo, esa inconformidad, esa rabia ante un mundo desagradable y la impotencia de no hacer lo suficiente para cambiarlo como nos gustaria. La sinceridad, la libre expresión es una pieza en peligro de extinción, lindo relato lindo en verdad, hasta pudiera decir que me devuelve un poco de fe en la humanidad, a seguir andando 🚶

    ResponderBorrar