Yo quería cogerlo y que me cogiera miles de veces y de mil y un formas, quería sentirlo y que me sintiera mientras me desmoronaba lentamente entre los miles de orgasmos que sutilmente me sabría otorgar, quería sentirlo, saborearlo, gozarlo dejándonos llevar por la pasión y la lujuria total, me excitaba tanto como nadie antes lo había hecho y sólo imaginar todo lo que deseaba hacerle y que me hiciera me ponía tan ansiosa, anhelando el momento en el que por fin lo tuviera nuevamente frente a mi, mientras trataba de apaciguar mis ganas para no lanzarme sobre él en el primer instante que lo viera y lograr así saciar mis infinitas ganas que día con día se incrementaban más y más.
Yo quería ser su muñequita sexual...
Ser el Objeto de Deseo siempre lleva a limitarse a lo que el otro decida siendo uno única y exclusivamente un objeto y no un ser en sí.
ResponderBorrarMe gusta tu redacción Adriana.