viernes, 12 de febrero de 2016

Tan solos y tan rotos

Era tan joven  y sin embargo se sentía tan viejo, me preguntaba porque tanto ya le había tocado vivir para sentirse así, era callado hablaba solo cuando era necesario, me parecía un tanto extraña su forma de ser quizás eso era lo que me había cautivado de él, porque era todo un misterio y a veces los misterios me atraían más de la cuenta, sabia que no solo quería explorar su cuerpo, quería explorar su mente y si era posible llegar hasta su alma, pero también sabía que debía ser totalmente cautelosa porque así tan fácil como llego tan fácil se podía ir. 

Intentaba entender el porque de su inmensa tristeza, se podía  notar que un día alguien simplemente lo rompió en mil pedazos porque el brillo en sus ojos había desaparecido,su cabello había cortado y dejo que la barba  y el bigote  reemplazara  esa sonrisa que  existía antes en su rostro,  los días pasaban tan lentos, tan despacio que cada milésima de tiempo le   parecían una eternidad, vivía encerrado tras cuatro paredes, sin  encontrar razón alguna para salir de ahí, a veces tenía días buenos pero  la melancolía y la soledad siempre regresaban a él, agobiandolo nuevamente, jamás lo admitía, jamás, expresaba su sentir pero en el fondo sabía que existían días donde las voces en su cabeza no paraban de murmurar queriéndolo orillar a terminar de una vez con todo, "que importa si es ahora o después" le gritaban "a fin de cuentas algún día tienes que morir", pero  la cordura regresaba a él  haciéndolo reaccionar,  se sumergía en la música inundando la habitación con esos acordes  y sólo así lograba callar esas voces un día más. 

Creía que  yo era  la que tenía las letras chiquitas abajo del contrato "enamorese bajo su propio riesgo" pero que ingenua porque  no era así, él era el que las poseía y  sabía que tenía todas las señales frente a mí  indicándome que debía correr lejos de él, pero no quería ni pretendía hacerlo, quería permanecer aquí,quizás porque ambos estábamos ya tan rotos o simplemente porque  podíamos platicar sobre muchas cosas y sentirme tan a gusto con todo eso, quizás era porque él no trataba de cambiarme,algo que tenía tanto tiempo que no pasaba, quizás en el fondo quería unir sus piezas y regresar esa sonrisa en su rostro y ver nuevamente ese brillo en sus ojos, quizás teníamos una vida entera buscándonos uno al otro o tal vez no, pero simplemente un día cualquiera nuestros caminos se habían cruzado sin saber si nos dirigía hacía el mismo rumbo, hacía esa felicidad de la que todos hablaban pero pocos  conocían o tenían.   
Y mientras tanto aquí estábamos intentado averiguarlo... 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario