Ese segundo cuando tu vida cambia y sabes que no volverá a ser la misma jamás, en ese instante quieres estar en otro lugar cualquier otro menos ahí, quieres cerrar los ojos y al abrirlos creer que fue solo un sueño pero esa es sin lugar a duda tu realidad, escuchas una vez más a lo lejos la voz del sujeto con bata blanca sentado al otro lado del escritorio diciendo "Lo siento tanto, pero entre más rápido comencemos con el tratamiento podremos prolongar un poco más su vida".
"Prolongar" irónico no?, sabías desde el principio que en algún momento tienes que morir que todos morirán pero no esperabas saber exactamente como o de que y aproximadamente cuanto tiempo te queda.
En ese momento el mundo se detiene, no existe sonido alguno solo la voz que esta en tu cabeza, (Dios... hace tanto calor aquí) el aire te falta el corazón se paraliza y tus manos se ponen tan frías como si cargaras hielo, solo puedes pensar que será de ti a partir de ahora, tienes una de dos llorar y lamentarte por el resto de los días que te quedan o vivir pero vivir realmente como siempre quisiste y por temor no lo hiciste, ahora que pierdes a fin de cuentas sabes que los días están contados, cada segundo puede ser desperdiciado llorando y culpando a la vida por tu pena pero que sentido tendría eso no cambiara ni mejorara nada, en ese instante esa voz interior te grita "Sal de ahí, corre no mires atrás sigue corriendo por favor no te detengas corre hasta que el estomago te duela corre hasta que las piernas te tiemblen y falte el aire en tus pulmones, corre hasta que ya no puedas más y simplemente ama, ríe, sueña,que cada nuevo amanecer sea mejor que el anterior haz que cada segundo valga la pena, solo por favor Vive"...
Y a esa pequeña voz dentro de ti le da risa y te susurra al oído "Así debiste vivir desde el primer segundo en que llegaste a este mundo, sin miedo a nada sin importar que dirán arriesgandolo todo sin temor a perder y simplemente con ganas de vivir"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario