Alguna vez le has dicho a alguien algo por el simple capricho de hacerlo sentir mal, desquitarte toda tu frustración y furia sin importar el daño que tus palabras pudieran causar? ...
No siempre medimos o estamos conscientes del poder que nuestras palabras pueden tener en la vida de los demás, como pueden ser fuente de aliento esperanza y dar fortaleza o ser simples dagas al corazón y al alma causando frustración y dolor.
Todos en algún momento cometimos ese error donde la soberbia la ira y el dolor nos cegaron al grado de no medir las consecuencias de nuestros actos, sobajar a alguien no me hizo más grande, decirle pobre no me hizo mas rico, decirle gorda no me hizo mas flaca, decirle Naco no me dio mas clase, criticar sus carencias mentales no me dio mas virtudes ni me hizo mas inteligente.
Cuesta trabajo reconocer nuestros errores pero es de sabios admitirlos y aun más buscar corregirlos, no soy perfecta y jamás lo seré pero con cada paso que doy busco ser mejor persona de lo que fui ayer, porque decir perdón no es fácil pero tampoco imposible, no te mata al contrario te hace más maduro más sabio y más fuerte.
Perdón ...
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